martes, 19 de abril de 2011

La sonada ausencia.


La pasada ceremonia del Oscar arrojó las premiaciones esperadas, y a diferencia de los últimos años, no hubo una película que arrasara con la mayoría de estatuillas. La contienda se dividió entre El Discurso del Rey, La Red Social e Inception, sin embargo, no sólo las premiadas deben ser consideradas; el hecho de recibir una nominación, es razón suficiente para echar un vistazo a cualquier película, pues es hacia donde la industria pone la apuesta. Tal es el caso de Invierno Profundo (Winter's Bone).

La película, escrita y dirigida por Debra Granik, parece a simple vista un drama ordinario, aburrido hasta cierto punto. La historia se centra en Ree, una chica de diecisiete años, encargada de sus dos pequeños hermanos y su madre enferma, incapaz de apoyar en el hogar. El padre de Ree, se encuentra en libertad  después de haber sido sentenciado por cocinar metanfetaminas, habiendo dejado la propiedad como garantía de su fianza. Por lo tanto, de no presentarse al tribunal, Ree y su familia perderán la casa.

Lo interesante de la cinta es cómo a partir de este argumento, ordinario en apariencia, puede existir una propuesta distinta. Partiendo de la ubicación geográfica: las montañas de Ozark, lugar donde se desarrolla la historia; una nevada región boscosa, a la que estamos acostumbrados a relacionar por las temporadas de cacería y la música country. Sin embargo, Invierno Profundo se centra en el extraño mundo de las drogas en esa región, en la que una cabaña de fachada acogedora, de la que sale una mujer con una taza de café caliente, puede ser miembro de la pandilla y propiciar una tremenda golpiza a quién se lo merezca.


En la búsqueda por su padre, para convencerlo de que se presente al tribunal, o en dado caso, demostrar su fallecimiento, Ree tendrá que visitar a los individuos más temidos de la zona; quienes tendrán que tomar medidas debido a las constantes preguntas que la chica realiza. Desde la perspectiva de la directora, se puede identificar su postura crítica ante la posición de la mujer en la región; si bien, por un lado subordinada a las decisiones del hombre, por el otro, portadora de un temible temperamento.

El principal desliz de la cinta es la pausada cadencia de narración, consecuencia de ser llevada a cabo siempre desde el punto de vista de Ree, casi en primera persona. Hay que señalar que el ritmo también forma parte para la constitución de una atmósfera adecuada; No es lo mismo cruzar una agitada metrópoli, a recorrer un silencioso bosque nevado.

La actuación de Jennifer Lawrence justifica la nominación recibida, pues logra mostrar un semblante exterior fuerte, dejando ver que en el fondo está siendo destrozada por la angustia y preocupación por la posibilidad de quedarse en la calle, o mejor dicho, en la montaña, con una familia que mantener. Definitivamente, Invierno Profundo, es una propuesta interesante, aunque demasiado lenta y metafóricamente árida, carente de la chispa necesaria para el status comercial que La Academia persigue.


Cuadro por cuadro

A través del cine de Quentin Tarantino, se puede notar su afición por el western. Finalmente ha anunciado que en su próxima película participarán Cristoph Waltz, Keit Carridine y Treat Williams, entre otros, y será a manera de spaghetti western. *** Alcon Entertainment, empresa productora responsable de títulos como Un Sueño Posible, se encuentra negociando la posibilidad de filmar toda una saga alrededor de Blade Runner, película de culto, que de por sí, ya tiene una buena cantidad de re-ediciones.

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