viernes, 25 de junio de 2010

Kick-Ass

Una súper película, sin súper poderes.

Hay pocas cosas más agradables que las de encontrarse con una película de la que se espera poco y terminar con el asombro de haber presenciado una verdadera pieza de sublime entretenimiento. Este es el caso de Kick-Ass, que sorprende inesperadamente con un tema trillado, pero totalmente fresco y renovado.

   Una vez más, nos enfrentamos ante la adaptación de un cómic de superhéroes, aunque sin el prefijo del término. Es suficiente mencionar cómo arrancan los motores de esta feroz máquina cinematográfica, para caer en cuenta de lo común del tema: Dave es un adolescente sin cualidades sobresalientes en ningún aspecto de su vida, que decide enmascararse, de buenas a primeras, para combatir al crimen. Para buena fortuna del filme, durante su desarrollo jamás se pierde la perspectiva de que ambos, el adolescente y el héroe, viven la misma vida.
  En la aventura se presentarán más héroes, como Hit-Girl, Big Daddy y Red Mist, y por supuesto villanos llenos de clichés, necesarios para hacer cumplir el ciclo de la lucha entre el bien y el mal. En esta breve semblanza no hay rastros de frescura, sin embargo, el modo de abordar la situación es donde todo adquiere la forma de una película de entretenimiento que rebasa la línea de lo ordinario.
Como la chispa del disfrute de la cinta radica en la baja expectativa de su argumento, es preciso comentarla fuera de este aspecto. Por lo tanto, podemos comenzar con el fabuloso elenco, que reúne a personalidades reconocidas como Nicolas Cage y Mark Strong, quien durante la última década ha obtenido su lugar en la pared de villanos.

  Pero quien verdaderamente se luce en escena, es la pequeña Chloe Moretz (Hit-Girl), pues personifica un papel complicado, cargado de pasado y que desempeña con solvencia. Dentro de poco podremos observar su papel en el remake de la obra maestra vampírica del cine sueco, Déjame Entrar, en la cual interpretará a una niña que padece de la sed por la sangre humana.
Aunque a juzgar por la primera impresión que dejan las imágenes en la publicidad de Kick-Ass que la presentan como una comedia, debe tomarse en cuenta el tipo de humor negro que maneja, el cuál es muy similar a la reciente Zombieland, incluyendo las dosis de acción y sangre. Es decir que el filme no es apto para los pequeños, y no sólo por su contenido violento, sino por los contrastes morales que hace resaltar, en cuanto al modo de aplicar justicia por cuenta propia.


  Los guiños que hacen homenaje a los superhéroes son parte de la diversión de esta película, así como su perfecta inserción en el contexto cultural actual, encabezado por las transmisiones masivas vía internet. Kick-Ass fusiona sus ingredientes para otorgar una cinta cómica, sin caer en lo ridículo, con suficientes acrobacias y dosis de violencia suficiente como para entretener a cualquier fan de Batman como al fiel seguidor de Tarantino.


Cuadro por cuadro

Fernando Meirelles, consagrado por su cinta Ciudad de Dios, adaptará una obra de teatro del autor austríaco Arthur Schnitzler, de quien Stanley Kubrick emplearía un texto (El Relato Soñado) para su cinta Ojos bien cerrados. *** Aquellos clásicos muñecos, pequeños y de cabellos coloridos, llamados Trolls, serán llevados a la gran pantalla a través de DreamWorks.

Thrist. Sed de Sangre.

Sed de Sangre, sed de Vida.
  Sobre los vampiros se han hecho y deshecho un sinfín de historias, incluso se habla sobre ellos con tanta fluidez como si se tratase de un objeto de estudio científico. A pesar de tanta redundancia, al tema se le sigue sacando jugo mediante la búsqueda de nuevos enfoques. Como la más reciente película del realizador surcoreano Park Chan-Wook: Thirst, Sed de Sangre.

 
La cinta se desarrolla en dos grandes momentos. Primero, cuando el sacerdote Sang-hyeon decide participar como voluntario para la prueba de una vacuna contra un extraño virus. Una decisión que termina por transformarlo en vampiro y que pondrá en juego sus principios religiosos, así como los morales , contra su nueva condición, necesitada de sangre. La pronta recuperación del sacerdote es considerada por los feligreses como un acto divino, por lo que montan todo un espectáculo de devoción alrededor del milagro de Sang-hyeon.   Entre estos devotos hay una familia que constituye el segundo momento clave de la historia, pues favorece los eventos y personajes que harán brotar del sacerdote todas aquellas perversiones propias del vampiro, como la sensualidad, la obsesión y el hambre por la sangre humana.

Para esta parte de la película, cargada de tensión, discordia y tormentosas uniones, el director, y también guionista de la cinta, se ha basado en la novela realista Thérèse Raquin, de Émile Zola, en la que una joven es obligada a casarse con su primo, y a vivir una tortuosamente, bajo la opresinón de su tío y su marido, hasta que conoce a un hombre con quien mantiene una relación en secreto. De la misma manera, en Sed de Sangre se desarrolla este turbio ambiente; El sacerdote conoce a Tae-Ju, la chica atrapada en la monotonía y por quien estará dispuesto a romper absolutamente todas las reglas morales establecidas. A lo largo de la cinta, Tae-Ju y Sang-hyeon forjan una relación llena de excentricidades y disturbios psicológicos a raíz de la transformación vampírica del sacerdote.
 
  El tratamiento del filme no puede considerarse como del género terrorífico ya que su línea va más por el conflicto ético del protagonista y su relación problemática con Tae-Ju. Este tipo de tumulto es un símbolo esencial del cine de Park Chan-Wook, quien es reconocido por su trilogía de venganza, encabezada por OldBoy.

  Como es usual, sus películas se desenvuelven en un ritmo lento y constante, una característica que puede llegar a ser tediosa, sobretodo en Sed de Sangre, que parece estar cargada de escenas desatinadas, quizá innecesarias, que se justifican (tal vez) por generar un total sentimiento de disgusto, que de forma inconsciente nos colocan en los zapatos de los personajes, hartos de la vida.

  La enfermedad del inmortal nocturno se presenta ante los protagonistas como una resurrección oportuna para renovar su existencia. Sin embargo, convertirse en una bestia chupasangre no garantiza la pérdida de las bases familiares o emocionales ni mucho menos la eliminación del pasado. De hecho, solo hace de éste, una molesta piedra que en cada alivio de sed se vuelve más pesada.

Cuadro por cuadro

Nada está muerto para Hollywood, mucho menos Los Pitufos, de quienes preparan un largometraje en tercera dimensión. *** Disney está preparándose para revivir el encanto de El Mago de Oz, para la cual se contará con Sam Raimi (Spider-Man) en la dirección, y posiblemente Robert Downey Jr., quien hasta ahora es el principal señalado para el papel del mago.

Brothers. Entre Hermanos

La guerra tiene múltiples campos de batalla.

  El asunto de la guerra, por definición, siempre desatará muchas polémicas, y por lo tanto, da paso a la manifestación de las sensaciones que con ella se desatan. Dentro de este contexto se encuentra Entre Hermanos,
 
película que dirige Jim Sheridan, siempre caracterizado por manejar las fragilidad de las emociones humanas en sus películas.
  Quizá la película más reconocida de Sheridan sea Mi Pie Izquierdo, nominada al Oscar en varias categorías, y que retrata la vida del escritor irlandés Christy Brown, quien sufría de un grado de parálisis cerebral que solamente le permitía movimiento en su pie izquierdo. La interpretación de Daniel Day-Lewis como Christy Brown, le valió el Oscar como mejor actor, y es que se desarrolla con tal precisión que uno olvida por completo que se trata de una actuación.
 
  La película en realidad es un remake de Brødre, cinta danesa escrita y dirigida por Susanne Bier, muy aplaudida por la crítica y que cuenta lo mismo, de hecho, la versión de Sheridan es prácticamente idéntica, a diferencia de que se le coloca en territorio estadounidense. Fuera de eso, la calidad fotográfica y tensión dentro del drama psicológico es muy superior en la versión original. A pesar de que Hollywood sea un glotón que traslada buenas historias a su idioma y contexto americano (y casi siempre para presentar un producto desprovisto de todo el nivel estético del original), dentro de este suceso se puede dar un fenómeno de sucesión en el que, tras ver el remake, el espectador busque y encuentre la película original.

  En Entre Hermanos, Sheridan vuelve a enfocarse en el desenvolvimiento emocional de sus personajes, contando la historia de Sam (Tobey Maguire), Capitán ejemplar de las fuerzas armadas y hombre de familia modelo, con su esposa, Grace (Natalie Portman) y dos hijas que lo adoran totalmente. Por su lado, el hermano de Sam, Tommy, interpretado por Jake Gyllenhaal, es la oveja negra de la familia que acaba de salir de prisión por asaltar un banco a mano armada. De súbito, Sam es llamado al cumplimiento del deber en Afganistán, que termina en un fatal accidente. Sin embargo, Tommy, sentirá la necesidad de apoyar a Grace y a las pequeñas, hasta transferirse en una nueva imagen paterna.

 Aunque Tobey Maguire hace un buen esfuerzo en su actuación como el perturbado Capitán, sigue sin poder quitarse el traje del Hombre Araña, en cambio, Natalie Portman y Jake Gyllenhaal manejan a la perfección sus respectivas interpretaciones; aunque, sin lugar a dudas lo que más resalta son las actuaciones de las pequeñas Bailee Madison y Taylor Geare, quienes aportan una completa verosimilitud a la historia.

 Naturalmente, no se trata de una película bélica, sin embargo, es la guerra lo que está detrás del desarrollo de la trama, y cómo afecta al núcleo familiar, sobretodo en el momento culminante cuando el hombre de guerra vuelve a la vida social familiar. Y sin arruinar diversos factores, la cinta propone la premisa de que nada es seguro en esta vida, ni siquiera la muerte. De pronto, los sentimientos y lazos familiares que parecían inamovibles, son puestos en un juicio autocrítico por cada uno de los personajes, llegando a un punto en el que la afinidad inicial que el espectador sentía por Sam y el repudio hacia Tommy entrará en un juego pendular lleno de tensiones.


Cuadro por cuadro

La vida del gran poeta y dramaturgo español, Lope de Vega, será llevada a la gran pantalla por el actor Alberto Ammann, las primeras imágenes demuestran una fotografía y vestuario que remite por completo a los siglos XVI y XVII, época en la que el artista vivió. *** La franquicia de X-Men aun tiene un largo camino por recorrer: Mientras se filma la segunda parte de Wolverine, con Hugh Jackman como protagonista, se afinan los preparativos para X-Men: FIrst Class, en la que se contarán los inicios de la escuela del profesor Xavier, quien será protagonizado por James McAvoy (Se Busca).

Principe de Persia: Las Arenas del Tiempo

El Príncipe de Persia vence a Perseo.

La última producción de Jerry Bruckheimer, El Príncipe de Persia: Las Arenas del Tiempo, se coloca con justicia como una de las mejores adaptaciones cinematográficas sobre un videojuego. Y la tarea no era sencilla pues El Príncipe de Persia es uno de los pioneros de las grandes sagas de entretenimiento virtual, cuyo legado abarca un amplio número de seguidores a lo largo de tres décadas.
 Para la dirección se contó con la pericia de Mike Newell, quien se caracteriza por su versatilidad temática en títulos que van desde Donnie Brasco, La Sonrisa de Mona Lisa y por supuesto Harry Potter y el Cáliz de Fuego.
La unión de estos dos titanes de Hollywood (y es que Bruckheimer es quien ha producido la saga de Piratas del Caribe) puede considerarse a priori como un resultado certero. Sin embargo, por si fuera poco, a la cinta se le suman personalidades de capacidades actorales extraordinarias, como son Jake Gyllenhaal (Secreto en la Montaña), Ben Kingsley (Ganador del Oscar por Gandhi) y el carismático Alfred Molina. También vemos a la ascendente actriz Gemma Arterton, cuya interpretación, aunque para muchos, agradable a la vista, se queda muy por debajo de la solvencia de Gyllenhaal.
  La comparación con Furia de Titanes es inminente; aunque ésta última no esté basada en un videojuego, ambas son cintas de aventuras, que recrean una época remota y con la presencia de objetos o seres fantásticos. Pero entre las dos, existe una amplia distinción de construcciones psicológicas en sus personajes principales. El príncipe Dastán (Gyllenhaal) no da explicaciones sobre cómo logra sus piruetas en el aire, ni trata todo el tiempo de manifestar las emociones que desarrolla, sino que, a través de sus acciones, el espectador arma la idea de su carácter. Por el contrario, Perseo, encarnado por Sam Worthington, se esmera en expresar su inconformidad ante los Dioses y su propiedad mortal de semidiós a todo momento, lo que desata inverosimilitud, y es que, mientras se aportan más explicaciones dentro de una historia, curiosamente, se da paso a que se le cuestione más.
  Respecto a la similitud entre el juego y la película, el manejo de cámara recuerda a los acostumbrados giros y tomas en las consolas, incluso muchas hazañas del príncipe Dastan se van realizando por pasos, y a través de objetos como, desatar una cuerda, balancearse de un lado a otro, etc., como resolviendo acertijos al estilo Tomb Raider, el cual también tuvo un par de fallidos intentos cinematográficos.
  Aunque se ha criticado a El Príncipe de Persia por no alcanzar el nivel de la otra gran saga de Bruckheimer: Piratas del Caribe, lo cierto es que son tratados muy distintos y que no pueden compararse más que en las consecuencias económicas, a pesar de que las dos entran en la categoría de palomeras. La diferencia se nota desde el título de ambas: el hecho de que Piratas del Caribe esté en plural, indica la posibilidad de múltiples personajes, que desemboca en variados senderos argumentales, en cambio el singular de El Príncipe de Persia apunta al camino heroico que va a tener un solo individuo. Lo anterior no demuestra que alguna sea mejor que la otra, simplemente denota una clara diferencia entre sí.

  Disney ha conseguido satisfacer a los seguidores del videojuego sin perder de vista al mercado que lo desconoce, prueba de ello es la inmediata escalada de popularidad que ha dejado a Robin Hood, Iron Man 2 y Furia de Titanes fuera de la contienda. El Príncipe de Persia: Las Arenas del Tiempo es la prueba viviente de una excelente película de verano, que lejos de despertar reflexiones espirituales se concentra en el entretenimiento, con sus adecuadas dosis de dolor y humor.

Cuadro por cuadro

Se ha confirmado que Megan Fox será sustituida en Transformers 3 por la modelo de Victoria’s Secret, Rosie Huntington, la cual será su primera participación en la gran pantalla. *** El adorado comediante Jack Black (Escuela de Rock) protagonizará una adaptación a los relatos fantásticos de los Viajes de Gulliver